Alain Mabanckou, una voz escuchada

Alain Mabanckou. Fuente: web oficial del autor

Alain Mabanckou. Fuente: web oficial del autor

No tenemos, habitualmente, muchas posibilidades de escuchar la voz de los africanos. Sin embargo, de vez en cuando, en medio del pesado silencio de la industria las palabras se abren paso y nos descubren voces autorizadas que no sólo hablan sobre África y los africanos, sino que hablan desde su propia perspectiva. Es el caso de Alain Mabanckou, uno de los autores más laureados de la literatura francófona. Es difícil valorar si el hecho de que haber emigrado, primero a Europa y después a EE.UU., muy joven le ha facilitado abrirse paso en medio de esa industria editorial; o si, en caso de haberse quedado en Pointe-Noire, la ciudad congolesa en la que nació, su carrera hubiese sido bien distinta.

Portada de la última obra de Mabanckou, Lumières de Pointe-Noire.

Portada de la última obra de Mabanckou, Lumières de Pointe-Noire.

Mabanckou está de actualidad porque recientemente ha editado una nueva obra, su esperada decimoprimera novela, en la que precisamente narra su regreso después de 23 años a Pointe-Noire. La trama de Lumières de Pointe-Noire resulta estremecedora. Por un lado, el peso de la nostalgia que lleva al autor a recorrer los lugares de su adolescencia y su infancia; del mismo modo que intenta reencontrar a los personajes que marcaron aquellos primeros años de su vida. En medio de esta búsqueda se hace evidente la ausencia de su madre, fallecida hace ocho años. No es que el escritor desconociese esta pérdida, sabía que su madre había muerto, pero él mismo reconoce que de alguna manera se lo había negado a sí mismo, teniendo en cuenta que no había podido despedirse de ella como consideraba oportuno. Por otro lado, una cuestión de la que ya han hablado otros autores, la sensación de desarraigo, el hecho de tener que enfrentarse a la sensación de sus compatriotas de que el recién llegado es, en realidad, un extranjero. Mabanckou no escatima, no tiene prejuicios a la hora de relatar como su regreso es percibido como el de un hombre de éxito, con lo que eso conlleva. Básicamente se esperan de él regalos, dinero, etc. Ante esa situación el autor pone de manifiesto el impacto que supone la distancia utilizada como un arma de defensa, con la fascinación por la tierra en la que nació.

La situación de Mabanckou resulta curiosa, porque a pesar de que su ausencia congoleña, este país ha sido prácticamente siempre el escenario de sus novelas. El autor, a través de una decena de obras en las que mezclaba ficción con recuerdos y creatividad con nostalgia, ha dibujado un panorama con una enorme riqueza de matices. No ha hecho del Congo y de los congoleses un fondo ante el que se suceden historias puramente occidentales, explotando el componente exótico en el que muchos piensan cuando se enfrentan a la literatura africana. Sino que ha aprovechado para explicar todo tipo de relatos, desde los que permiten al lector hacerse una idea fiel de la vida en el país centroafricano, hasta los más absurdos. Como es el caso del Grégoire de African Psycho, un aprendiz de asesino en serie que trata de emular a su “modelo”, a pesar de aparecer en la narración como un personaje amable y generoso más allá de su crueldad.

El listado de situaciones que permiten a Mabanckou romper todos los esquemas y los tópicos es interminable, pero podría continuar con Verre Cassé, título de la novela, pero también nombre del personaje principal, el parroquiano más célebre de un bar de mala muerte encargado de ir desgranando las historias del resto de habituales del garito.

Pero este congolés profesor en la prestigiosa universidad de UCLA ha escrito también sobre la diáspora, por ejemplo en Black Bazar o en Tais-toi et meurs (Cállate y muere en su edición en castellano). De la misma manera ha empleado todos los recursos imaginables como el relato tradicional que sirve de base a Mémoires de porc-épic (Memorias del puercoespín, en su edición española), una obra con la que se hizo merecedor del prestigioso premio Renaudot en 2006.

Por último el valor de un autor como Alain Mabanckou, además de haber sido capaz de alzar la voz, es que no sólo ha utilizado su origen, el Congo y los congoleses desde una dimensión que podría considerarse utilitaria, centrando en este escenario sus obras, sino que ha realizado otros escritos ensayísticos como L’Europe depuis l’Afrique en el que muestra cómo se crea y se configura en el imaginario africano, el “mito” de Europa. O más claramente todavía, su participación en el libro coral Contre offensive que pretendía ser una respuesta intelectual al avance de la ultraderecha en Francia, entre otros ejemplos.

Selección de obras del autor en español:

• Vaso Roto, Alepha Decay, 2007.

• Memorias de un puercoespín, Alepha Decay, 2008.

• Black Bazar, Alepha Decay, 2010.

• Mañana cumpliré 20 años, El Aleph, 2011.

Nota: Este post fue publicado originalmente en la sección de Letras Africanas de Wiriko.org

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