Etiyé Dimma Poulsen, el poso del inconsciente

La autora junto a una de sus obras de gran formato. Fuente: Galèrie de l'Ancienne Post

La autora junto a una de sus obras de gran formato. Fuente: Galèrie de l’Ancienne Post

Si naces en Etiopia pero con 14 años ya has vivido además en Tanzania, Kenia y Dinamarca, es comprensible que tu identidad sea, si no confusa, al menos una compleja mezcla. Ese fue el completo recorrido vital de la infancia de Etiyé Dimma Poulsen que debe su apellido al hecho de haber sido adoptada por una familia danesa. Para seguir con la misma dinámica, ella misma decidió mudarse primero a Francia y después a Bélgica. En paralelo a este ajetreado ir y venir, Etiyé Dimma Poulsen se ha fraguado una exitosa carrera como escultora que ha llevado sus obras a prestigiosas galerías y museos.

Figuras estilizadas de Etiyé Dimma Poulsen, su expresión más catacterística. Fuente: Web oficial de la artista

Figuras estilizadas de Etiyé Dimma Poulsen, su expresión más catacterística. Fuente: Web oficial de la artista

La historia casi mítica de esta escultora señala que comenzó a interesarse por el arte, en un primer momento, a través de la pintura como forma de expresión ante las dificultades de comunicación con las que se encontraba en el periplo infantil del que se ha hablado. En todo caso, ella misma reconoce que detrás de sus creaciones, la memoria, su confusa memoria infantil, juega un papel determinante. Es en ese punto en el que Eityé se convierte no en una artista de origen africano fuera de su medio natal, sino en una creadora de la diáspora. Ella misma señala: “Modelo la materia con el método que yo misma he elaborado, y lo he hecho recurriendo a mi memoria, a una nostalgia mal definida, de mi deseo por un continente que dejé hace muchos años”.

La estética estilizada de las figuras de Etiyé Dimma Poulsen nos hacen pensar sin duda en los orígenes africanos de la artista, sin embargo, se trata de un sustrato básico sometido al paso por los tamices de las experiencias diversas de la artista, así como de sus inquietudes y sus intereses. No en vano sus primeras producciones fueron derivadas por algunos galeristas a las tiendas de objetos africanos, sin embargo, tampoco terminaban de encajar plenamente en este entorno de reproducciones, de imitaciones del arte tradicional del continente negro. La escultora no niega esa influencia de la tradición pero prefiere pensar que no pretende copiar esas estatuas tradicionales, sino que “reinventa los arquetipos”. Ella misma se define como “un híbrido cultural” y reconoce su atracción por el arte y la estética africanos, aunque atribuye esa influencia a la dimensión inconsciente de su memoria temprana.

Otra muestra de las figuras en comunidad de Etiyé. Fuente: Web oficial de la artista

Otra muestra de las figuras en comunidad de Etiyé. Fuente: Web oficial de la artista

En todo caso, ese aspecto estético puede considerarse, incluso, un rasgo casi superficial del universo artístico de Etiyé Dimma Poulsen. El sustrato africano de la obra de esta escultora va más allá. Esa base se oculta en lo más sustancial de su producción, en la propia concepción. Por un lado, el poder creador que la artista confía a los elementos básicos, la tierra y el fuego. Las palabras de Etiyé ponen de manifiesto su fascinación por la cerámica con la que construye sus figuras. Y, sobre todo, la importancia que confiere al fuego en sus obras. De su explicación se extrae que casi considera el fuego un coautor de sus esculturas. “Siempre es un descubrimiento para mí el momento en el que mis personajes sale del horno. Nunca sé cómo saldrán. El fuego es un elemento creador que modela mis esculturas dotándoles de vida”. Y llega incluso a afirmas que “el fuego es como un mentor que corrige los defectos de mis esculturas y borra los rasgos inútiles que yo puedo darles”.

Otro elemento muy africano en la obra de Etiyé es casi una secreta pasión que difícilmente se descubre a primera vista. En general, accedemos a las esculturas individualmente. Sin embargo, la artista confiesa que le gusta colocarlas juntas como formando una comunidad: “Se trata de estar ahí, de formar parte de, de pertenecer a… avanzar… Una presencia primordial, una huella de la cultura humana en la tierra. Cada personaje es un rasgo más que un retrato. Es por eso por lo que me gusta ver mis estatuas juntas, formando una comunidad, un grupo de tótems, como un bosque…”.

Una variante de la estética de las piezas de cerámica de la escultora. Fuente: Leonhard's Gallery

Una variante de la estética de las piezas de cerámica de la escultora. Fuente: Leonhard’s Gallery

Respecto a sus influencias, sus orígenes, los lastres de su periplo, el encasillamiento de sus obras Etiyé Dimma Poulsen hace una curiosa reflexión que puede servir perfectamente como resumen, como colofón e incluso como piedra de toque de esta sección dedicada al arte en la diáspora y desde la diáspora: “A algunos les gusta verme como una danesa, otros como etíope, otros como escultora y otros, incluso, como ceramista; el abanico es amplio, tengo diversas familias y cada una de ellas corresponde a lo que yo soy”.

Fuentes:

– Galerie Capazza Paris/Nançay (http://galerie-capazza.com/index.php?option=com_content&view=article&id=244:biographie-de-etiye-dimma-poulsen&catid=44)

– Web oficial de Etiyé Dimma Poulsen (http://www.etiye.com/index.html)

– Tadias Magazine (http://www.tadias.com/05/11/2007/event-weekend-events-preview-of-next-week%E2%80%99s-hot-shots/)

Nota: Este post fue publicado originalmente en la sección de Diáspora de Wiriko.org

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