Cuando un artículo comunica bien sobre una ONG

Llevo días (semanas, más bien) queriendo comentar un viejo artículo aparecido en Guinguibali. Se trata de una pieza que me ha gustado porque ofrece una imagen esperanzadora de Níger, por un lado, y porque es un buen ejemplo de cómo comunicar sobre una ONG sin que parezca burda propaganda.

Enrique Vaquerizo publicó el 17 de marzo el artículo “Kara-Kara y el mijo de la esperanza”, un artículo en el que habla sobre la evolución del barrio de Kara-Kara, en la ciudad nigerina de Zinder. El relato de un acontecimiento simple explica como el barrio ha pasado de ser un foco de marginalidad relacionado con la lepra a un lugar con un número considerable de servicios básicos (educación, enseñanza…). Y en medio de una narración delicada y muy descriptiva aparece como por casualidad el nombre de una ONG “África Directo” como la artífice, junto a las Hermanas de la Asunción, de uno de los últimos logros, la reducción del absentismo escolar mediante el intercambio de asistencia a la escuela por mijo.

Uno de los aspectos más interesantes del artículo es la discreción con la que se menciona a la ONG, colocada en un segundo plano, que sin embargo, seguro que no pasa desapercibido al lector. Y de la misma manera seguro que el interesado agradece que no sea la organización la protagonista de la historia. A diferencia de lo que ocurre en algunas ocasiones no aparece como más importante que el lugar en el que trabaja o incluso que los propios beneficiarios, y ese es un detalle de tacto que se agradece.

El hecho de no buscar el protagonismo no resta efectividad a la comunicación, en algunos casos incluso se podría decir que la aumenta, es sólo un detalle, nada más eso, pero llama la atención, lo suficiente como para abrir otra ventana de google y buscar la página de la ONG y todo porque es una muestra de sensibilidad alejada de la propaganda y el márketing en el que se han instalado otras organizaciones.

En segundo lugar, y no menos importante, resulta interesante el tono utilizado por Vaquerizo. Dibuja una imagen de Níger completamente alejada de la explotación de las hambrunas y los niños de barrigas infladas acosados por las moscas. La imagen es de esperanza y eso, también, es sin duda un mensaje que el lector agradece. Vaquerizo demuestra que no hace falta ser derrotista, catastrofista ni escatológico para atraer la atención, es una buena lección de dignidad de los beneficiarios. Un buen ejemplo de información desde el terreno y de transmisión de acciones y valores.

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