¿Quién dijo África? 10: El “corazón de las tinieblas” centroafricano

Bangui Shopping districte - Flickr Afrika ForceA veces, inmersos en esta dinámica de trabajo para cambiar la imagen de África, tenemos la sensación de que las cosas están mejorando. Nos rodeamos de gente que también está empeñada en difundir las informaciones positivas que se producen en el continente, de periodistas comprometidos y responsables. Aplaudimos, y seguramente magnificamos, cada nueva iniciativa, cada nuevo blog, cada pequeño espacio conquistado en los medios convencionales, cada nuevo rayo de luz que ilumina las sombras de los estereotipos. Pero, de pronto, una aguja de realidad nos pincha la burbuja y no tenemos más remedio que aceptar que tampoco hemos avanzado tanto o que, al menos, todavía queda mucho por hacer.

Para muestra un botón: “La UE vol estabilitzar el cor de l’Àfrica”. Un artículo publicado el pasado 7 de febrero en el diario Ara. Sí, el título ya es suficiente, pero no es todo. Dentro del texto el autor echa mano del recurso del Estado fallido para referirse a la República Centroafricana (RCA). Propone que la UE ponga en marcha sus instrumentos “diplomáticos, de seguridad y defensa, financieros, comerciales, de cooperación al desarrollo y humanitarios”, para construir el Estado de la RCA. Y concluye que sería “una especie de neocolonialismo virtuoso con el propósito de liberar al país de sus demonios y construir las bases de un Estado al servicio de la gente”. Así, tal cual. “Neocolonialismo virtuoso”.

Hace algo más de un año que algunos medios de comunicación han vuelto a fijarse en la RCA y lo han hecho para convertirla en el paradigma del caos y la destrucción, de la sinrazón, de la violencia ciega e irracional. No hay que insistir más, ocurre de manera cíclica con algunos países africanos. Ha pasado con la República Democrática del Congo (RDC) o con Ruanda, con Mali o puntualmente con otros lugares. En marzo de 2013 los rebeldes ocupaban Bangui, la capital de la RAC, y se ponía en marcha la máquina que convierte al país en el escenario de El corazón de las tinieblas -aunque la novela de Conrad se desarrolla en realidad en lo que ahora es la RDC. El pasado mes de diciembre Francia iniciaba públicamente una intervención militar en el país -aunque sus tropas estaban en Bangui desde el inicio de la crisis- y se desataba la bondad de la mano europea para conducir a los salvajes -con evidente sarcasmo.

No se puede hacer en este espacio un análisis detallado, pero sirva como muestra hacer un ejercicio sencillo e ilustrativo  -a pesar de ser superficial. Basta con hacer una búsqueda en los principales diarios españoles, simplemente, usando la palabra “centroafricana” y se empieza a dibujar una imagen tan clara como sencilla o, por decirlo con ciertas connotaciones, tan simple como grotesca. Primero se empiezan a amontonar los conceptos como “pillaje”, “saqueo”, “caos” ilustrando a este país del que se ha apoderado, como era de esperar, el desgobierno. Aparecen, entonces, obligadas por las circunstanciaslas tropas francesas. Sólo ellas, y después las UE, son capaces de “imponer” la paz, pero ni siquiera pueden acabar completamente con la violencia. Aparece inmediatamente el fantasma de Ruanda y del genocidio, y con él también el de la limpieza étnica. Y ya está, el análisis se hace sólo: la violencia en RCA es violencia étnica y religiosa.

Mirando los resultados de estas búsquedas se hace evidente que todavía hay mucho por hacer para desterrar las explicaciones simplistas. Se impone leer y releer el ingente trabajo de los miembros del Grupo de Estudios Africanos (GEA) de la Universidad Autónoma de Madrid, con Itziar Ruiz-Giménez a la cabeza, tanto en Más allá de la barbarie y la codicia, como en El sueño liberal en África Subsahariana. Estos libros ponen a las claras los errores, pero también la intencionalidad, de las narrativas sobre los conflictos africanos. Hacen evidente la necesidad de huir de los análisis monocausales. Las realidades son complejas, y por ello las causas son múltiples. Quizá de aquí a unos años aparezcan informaciones que pongan de manifiesto excesos de las tropas francesas en la RAC. No es tan extraño, ya ha ocurrido en otros casos y en otros escenarios. Y será entonces cuando nos tocaría revisar todos esos titulares que ensalzan el altruismo galo y occidental en general.

Sin embargo para cuando eso ocurra, para cuando se cuestione la visión reduccionista que se hace en caliente de las crisis africanas -desde Mali, hasta Somalia-, quizá ya haya otro país sobre el que fijar el foco, otro lugar lo suficientemente desconocido como para ser convertido en otro corazón de las tinieblas.

Texto aparecido en el boletín trimestral (marzo 2014) del Centre d’Estudis Africans i Interculturals de Barcelona, dentro de la sección ¿Quién dijo África?. Estos boletines están disponibles tanto en la versión en castellano, como en catalán en el blog de boletines del CEA.

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